Un coche que sube y baja cuestas a diario
En Bilbao y en los municipios de la ría el coche trabaja más de lo que parece: arranques en pendiente, frenadas largas bajando hacia el centro y suelo mojado buena parte del año. Frenos, embragues y neumáticos se gastan a su ritmo, y a veces coinciden varios a la vez.
Cuando eso pasa, retrasar la reparación por el importe no suele ser buena idea. Para eso está la financiación: para que el coche esté seguro sin que el mes se descuadre.
Y si la reparación pasa de un día, hay coche de sustitución, según disponibilidad.