Guía completa
Pedir hora en la estación de ITV, cruzar media Bizkaia, esperar la cola y salir con un papel desfavorable por una bombilla de matrícula es una mañana perdida. Si además el defecto es una rótula o un tubo de freno, toca reparar, volver a pedir cita y repetir. La pre-ITV existe para que eso no pase.
Los puntos que más rechazos dan
No todos los defectos son igual de frecuentes. En coches que circulan por Bilbao y alrededores hay unos cuantos que se repiten:
- Alumbrado. Lámparas fundidas, faros con el plástico amarillento que no iluminan lo suficiente y reglajes desviados después de cambiar una óptica.
- Frenos. Diferencias de frenada entre ruedas del mismo eje, a menudo por una pinza que no trabaja igual que la otra.
- Holguras. Rótulas, bieletas y silentblocks que han sufrido con badenes, bordillos y cuestas.
- Neumáticos. Dibujo al límite, desgaste irregular o un neumático distinto en el mismo eje.
- Corrosión. Tubos de freno, anclajes de suspensión y escape. Con la humedad de la zona es un clásico en coches de más de diez años.
- Testigos encendidos. Motor, airbag o ABS en el cuadro.
Cómo lo revisamos
Empezamos por lo que se ve sin herramientas: luces, cinturones, cristales, limpiaparabrisas, matrícula, testigos. Luego subimos el coche y miramos lo que importa de verdad: holguras con el tren en carga y en vacío, estado de latiguillos y tubos rígidos, fugas de aceite o de refrigerante, sujeciones del escape y protecciones sueltas. Si hay algún testigo encendido, leemos las centralitas para saber qué hay detrás.
Con todo eso te damos una lista ordenada por gravedad. Lo que sería un defecto grave, lo que sería leve y lo que está bien. Cada cosa con su presupuesto, para que decidas qué reparar.
Si ya te la han echado para atrás
Trae la hoja que te dieron en la estación. Empezamos por esos defectos, los reparamos y, de paso, miramos que no haya otro punto a punto de fallar, para que la segunda visita sea la última.
Furgonetas, coches de empresa y vehículos con reformas
Una furgoneta de reparto que sube y baja a diario por la Margen Izquierda no se revisa igual que un utilitario de garaje. Miramos con más detalle ballestas, amortiguadores traseros y frenos del eje cargado. Y si el vehículo lleva alguna reforma (enganche, cambio de llantas, iluminación adicional), comprobamos que esté reflejada en la documentación, porque es otro motivo habitual de rechazo.
Antes de ir
Unos consejos que ahorran disgustos: lleva la documentación en regla, el coche con el depósito con algo de combustible y, si es diésel, haz unos kilómetros por autovía antes de entrar, porque un motor caliente da una lectura de humos más realista en la prueba de emisiones.
Si te toca pronto, llama al 688 620 836 y buscamos hueco antes de tu fecha.