Guía completa

Un sistema que en Bilbao trabaja todo el año

Fuera de aquí se piensa en el aire acondicionado como algo de verano. En Bilbao tiene otro trabajo igual de importante: secar el aire. Cuando entras al coche mojado, con el paraguas chorreando y el cristal empañado, es el compresor del aire el que retira la humedad y deja ver la carretera. Si el sistema está vacío o el compresor no entra, el desempañado se eterniza y se conduce peor.

Por eso muchos conductores de la zona descubren que el aire no funciona en pleno invierno, no en julio.

Recargar sin más no arregla nada

El circuito del aire acondicionado es cerrado. El gas no se gasta: si falta, es que se ha escapado. Una recarga sin buscar la fuga devuelve el frío unas semanas o unos meses y después vuelve a desaparecer. Además, junto con el gas se va aceite del compresor, y un compresor que trabaja con poco aceite acaba rompiéndose, que es la avería cara de este sistema.

Nuestro orden es otro: medir presiones, comprobar que el compresor y el ventilador hacen su trabajo, localizar la fuga si la hay, repararla y entonces cargar.

Dónde suelen estar las fugas

ZonaPor qué falla
CondensadorVa delante, recibe piedras y, cerca de la costa, salitre
Juntas y racoresLas gomas se resecan con los años
Válvulas de cargaPequeñas fugas por el obús
CompresorRetén del eje desgastado
EvaporadorCorrosión interna, más difícil de localizar

El olor a humedad

Es la otra queja típica de un clima como este. El evaporador está siempre húmedo y, si el coche se usa en trayectos cortos y se apaga con el aire puesto, se convierte en un buen sitio para hongos y bacterias. El resultado es ese olor a cerrado al encender. Lo tratamos con una desinfección del circuito de aire y cambiando el filtro de habitáculo, que muchas veces está empapado y negro.

Un consejo sencillo: apaga el aire un par de minutos antes de llegar, dejando el ventilador encendido, para que el evaporador se seque.

El filtro de habitáculo, el primero que conviene mirar

Antes de pensar en el compresor, merece la pena revisar algo sencillo: el filtro de habitáculo. En coches que se mueven por Bilbao se carga de humedad, polen y hollín del tráfico, y cuando está saturado el ventilador mueve menos aire, los cristales tardan más en aclararse y el olor aparece antes. Su cambio suele estar en el plan del fabricante, pero en un clima así a veces conviene adelantarlo.

Cómo hacemos la carga

Se vacía el circuito, se hace el vacío y se comprueba que lo mantiene durante un tiempo (si no, hay fuga). Después se carga el gas por peso, la cantidad exacta que indica la etiqueta del vano motor, con su aceite correspondiente. Por último medimos la temperatura de salida en las rejillas.

Si los cristales no se desempañan o el aire no enfría, llama al 688 620 836 y te damos cita.