Guía completa
Los amortiguadores son la pieza del coche que peor se nota que está gastada, porque se degradan poco a poco y el conductor se acostumbra. Un día alguien coge el coche después de años y dice que «flota» en los badenes. Ese es el síntoma: el muelle sube y baja, y el amortiguador ya no frena ese movimiento.
Por qué importa más con lluvia
Un amortiguador no solo da comodidad. Su trabajo es mantener el neumático apretado contra el suelo. Cuando está cansado, la rueda da pequeños saltos en cada irregularidad y, durante esos instantes, el agarre se reduce. En seco casi no se nota; sobre asfalto mojado, en una curva de la carretera de Galdakao o frenando en la bajada de un puente, la diferencia se mide en metros.
El ABS y el control de estabilidad trabajan peor con amortiguadores agotados, porque dependen de que la rueda esté en contacto con el suelo para hacer su trabajo.
Cómo sabemos si están gastados
No nos fiamos solo del kilometraje. Hacemos una prueba en marcha por badenes y curvas, y frenamos en una cuesta para ver cuánto se hunde el morro. Después, con el coche en el elevador, miramos:
- Si hay aceite en el cuerpo del amortiguador (señal de retén roto).
- El estado del vástago y del guardapolvos.
- Las copelas de la parte superior, que crujen al girar cuando se gastan.
- Los topes de goma, que con los años se deshacen.
Con eso te decimos si están bien, si están al límite o si conviene cambiarlos.
Siempre por ejes
Se cambian los dos del mismo eje a la vez. Uno nuevo y uno viejo en el mismo eje hacen que el coche se comporte distinto a cada lado, sobre todo frenando. Si los del otro eje están bien, no hay por qué tocarlos.
Aprovechamos para cambiar copelas, topes y guardapolvos si están gastados: son piezas que, de no cambiarlas, acortan la vida del amortiguador nuevo.
Después del cambio
Al desmontar los amortiguadores delanteros cambia la geometría de la dirección, así que terminamos con una alineación. Y una prueba en carretera por el mismo recorrido del principio, para que notes la diferencia.
Qué cambia en un coche cargado
En las salidas de fin de semana hacia la costa o hacia el monte, con el maletero lleno y cuatro personas, un amortiguador al límite se nota todavía más: el coche cabecea, la parte trasera se hunde en las curvas y los faros apuntan hacia arriba de noche. Si sueles viajar cargado o llevas portabicicletas, comentánoslo y lo tenemos en cuenta al revisarlos.
Una idea útil
Si vas a cambiar neumáticos y los amortiguadores están al límite, merece la pena hacerlo a la vez. Unos neumáticos nuevos sobre amortiguadores agotados se gastan de forma irregular y no rinden lo que deberían.
Llama al 688 620 836 si el coche rebota o se hunde al frenar.