Guía completa

Una vibración con velocidad propia

El desequilibrio de una rueda tiene una seña muy clara: no aparece a cualquier velocidad, sino en una franja concreta. Normalmente se nota a partir de 90 km/h, sube hasta los 110 o 120 y, a veces, se calma por encima. Si conduces casi siempre por el centro de Bilbao, puede que no lo notes en semanas. El día que coges la A-8 hacia Donostia o la Supersur, aparece.

Si la vibración se nota en el volante, el problema suele estar en las ruedas delanteras. Si se nota más en el asiento o en el suelo, en las traseras.

Por qué se desequilibra una rueda

  • Se cae un contrapeso. Los adhesivos se despegan con el agua y la suciedad, sobre todo si la llanta no se limpió bien al montarlos.
  • Golpes contra el bordillo. Aparcar en calles con cuesta y bordillos altos es muy de aquí, y un golpe puede mover un contrapeso o deformar la llanta.
  • Desgaste del neumático. Con los kilómetros, el reparto de goma cambia.
  • Barro o nieve en el interior de la llanta. Si vuelves del monte, una limpieza a veces basta.

Cómo lo hacemos

Desmontamos la rueda, quitamos los contrapesos viejos, limpiamos bien la llanta y la montamos en la equilibradora. La máquina indica dónde y cuánto peso hay que añadir; en llantas de aleación usamos contrapesos adhesivos por la cara interior para no marcar el frontal.

Mientras la rueda gira, miramos también si la llanta o el neumático tienen algún salto. Si lo hay, el equilibrado no lo arregla del todo y te lo decimos.

Cuando no es el equilibrado

A veces equilibramos y la vibración sigue. Entonces miramos otras causas: una llanta doblada, un neumático con una deformación interna, una junta homocinética gastada o un disco de freno con espesor irregular (este último se nota sobre todo al frenar). No damos por resuelto el problema hasta probar el coche a la velocidad a la que vibraba.

Equilibrado y alineación no son lo mismo

Es una confusión muy habitual. El equilibrado corrige el reparto de peso de cada rueda para que gire sin vibrar. La alineación, en cambio, ajusta los ángulos con los que las ruedas apoyan en el suelo y hacia dónde apuntan. Un coche desequilibrado vibra; un coche desalineado tira hacia un lado o gasta los neumáticos por un borde. A veces hacen falta las dos cosas, sobre todo después de un golpe fuerte contra un bordillo.

Con los neumáticos nuevos, siempre

Cada vez que montamos neumáticos, los equilibramos. Y si los cambias por temporadas o vas a hacer un viaje largo, una comprobación previa evita kilómetros incómodos.

Si el volante te tiembla en la autovía, llama al 688 620 836 y lo miramos en menos de una hora.