Guía completa
Cuándo se plantea pintar el coche entero
Hay reparaciones puntuales de chapa y pintura, y hay decisiones de otro calibre: repintar el coche completo. Suele llegar por dos caminos distintos. Uno es estético, cuando la pintura original ha perdido brillo por años de sol o presenta demasiadas zonas dañadas como para justificar arreglos parciales. El otro es un cambio de color deliberado, una decisión permanente que además implica trámite ante la DGT.
Por qué la cabina propia importa
Pintamos en nuestra propia cabina, sin subcontratar el trabajo fuera. La razón no es solo de control de calidad, es física pura: cualquier partícula de polvo que entre en contacto con el barniz húmedo queda atrapada de forma permanente, así que necesitamos un entorno filtrado. El barniz solo cura bien dentro de un rango concreto de temperatura, y un exceso de humedad puede dejar manchas en el acabado — algo que en una cabina improvisada, sin control ambiental, es casi imposible de evitar de forma consistente.
El color exacto, no el aproximado
Usamos pinturas Standox y Glasurit, con sistema de mezcla por códigos de fabricante. Pero el código de fábrica no siempre coincide con el color real del coche, que puede haberse aclarado con los años de exposición al sol. Por eso medimos el color actual con un espectrofotómetro digital directamente sobre el vehículo, en varias zonas, y ajustamos la mezcla hasta que coincide de verdad. Sin esta herramienta, la alternativa es comparar a ojo con muestras — y la diferencia se nota, sobre todo en tonos metalizados donde el ángulo de la luz cambia la percepción del color.
Antes de pintar, tratar lo que hay debajo
Un repintado no sirve para tapar un problema de chapa que sigue activo. Si hay óxido asomando por el borde de un paso de rueda o de un bajo del coche, hay que eliminarlo, tratar la zona y reparar la chapa antes de aplicar la primera capa de fondo. Pintar directamente sobre una superficie con corrosión activa es la forma más segura de que el trabajo se estropee en poco tiempo, con la pintura nueva levantándose exactamente por donde ya había un problema sin resolver.
Mismo color o cambio completo
Si el repintado es del mismo color, no hace falta ningún trámite: el coche sigue coincidiendo con su documentación. Si decides cambiar de color, es obligatorio comunicarlo a la DGT en el plazo legal, y nosotros nos encargamos de toda la gestión — desde la actualización del permiso de circulación hasta el pago de la tasa correspondiente. Sin este trámite, el color del coche no coincidirá con su ficha técnica, y eso puede dar problemas en cualquier control.
La garantía
Ofrecemos garantía por escrito sobre defectos de la pintura: descascarillado, pérdida de brillo prematura o mala adherencia. Lo que no cubre es lo que llega después de la entrega — golpes nuevos, rayones o productos químicos agresivos — porque eso ya no depende del trabajo realizado, sino del uso posterior del coche.